Masaje Infantil
Para bebés, niños y niñas, madres y padres, educadores y
cuidadores
Esta antigua técnica india, donde se transmite de generación a generación, consigue también beneficios
fisiológicos en diversos sistemas del organismo. El masaje infantil es un arte muy antiguo aplicado a los
bebés para estimular sus sentidos y nutrirles afectivamente, a través de la piel. Esta tradición fue relegada
por las sociedades modernas, siendo utilizada solamente en las culturas que conservaron más el contacto
con la naturaleza humana. Así se ha mantenido latente hasta que se ha podido recuperar para ayudarnos a
satisfacer unas necesidades, consideradas básicas, que se cubren a través de la piel.
Los gestos forman parte de la comunicación humana al igual que las
palabras, pero son los elementos no verbales los que forjan el diálogo
con los bebés cuando todavía no han desarrollado la capacidad de habla.
El masaje infantil contribuye a fortalecer esta comunicación, así como
los vínculos afectivos, el respeto y el conocimiento mutuos.
Además de los vínculos afectivos y emocionales, el masaje infantil ofrece
beneficios fisiológicos. Estas son algunas de las repercusiones más positivas
en el organismo del pequeño:
El tacto es el sentido que el recién nacido emplea para recibir información del
mundo exterior. El masaje favorece la capacidad para recibir estímulos,
aumenta el umbral de percepción de estos estímulos.
Masaje dado por una madre a su bebé Munich
Diversos estudios vinculan el estrés y la inseguridad emocional con una disminución de las defensas del
organismo, de ahí que la acción relajante del masaje ayude a fortalecerlas y a estimularlas.
Los masajes pueden contribuir al alivio de las molestias e incomodidades en casos de cólicos y gases.
Los movimientos producen un efecto tonificante, un efecto relajante y favorecen la oxigenación de las
extremidades.
En el caso de bebés prematuros, el masaje ayuda a aumentar su tolerancia al tacto de forma suave y
paulatina.  Muchos estudios revelan los beneficios de un contacto afectivo como parte integral de los
primeros años de vida, así como los desafortunados resultados experimentados cuando falla esta atención.  
El masaje infantil es uno de los más agradables y fáciles métodos para establecer este primer contacto tan
positivo.
Provoca la segregación de hormonas del crecimiento estimulando el sistema endocrino. Hidrata y tonifica la
piel.
Favorece la comunicación y la relación de respeto. Favorece la vinculación afectiva padres-bebé. Crea un
ambiente y una actitud de seguridad afectiva, de escucha mutua y del aumento de la autoestima de padres y
bebé. Toma de conciencia de sí mismo. Ayuda a mejorar las relaciones familiares. Ayuda a aceptar al bebé
tal como es. Liberación emocional de padres y bebé.
El contacto piel a piel es una necesidad básica, especialmente para un
bebé que no tiene otra posibilidad de sentirse amado, aceptado, calmado,
o contenido. Facilita, entre otras muchas cosas, la comunicación, la
conciencia corporal y las relaciones de confianza y seguridad. El Masaje
Infantil tiene en cuenta el respeto, para saber si el niño/a nos da permiso
para empezar; y la escucha, para interpretar su respuesta y aceptarla,
sea o no la que esperábamos. Estos son los mensajes que el pequeño/a
recibe y que pasarán a formar parte de su actitud en la vida.
¿En qué nos puede ayudar?  En nuestro ritmo de vida, muchas veces no tenemos tiempo para
comunicarnos y los niño/as se ven arrastrados a un ritmo demasiado rápido para que puedan procesar
adecuadamente, todos los estímulos e información que reciben. El Masaje Infantil pone en contacto a
p/madres e hijo/as facilitando la interacción; estimula los sistemas neurológico, respiratorio, inmunológico,
circulatorio, gastrointestinal y endocrino; ayuda a la relajación y liberación de tensiones; intensifica la
comunicación entre los niño/as y las personas de su entorno y permite escuchar, adaptarse y estar más en
contacto con sus necesidades. El Masaje Infantil facilita los vínculos afectivos por que incluye los
elementos principales para establecerlos: mirada, contacto piel a piel, sonrisas, sonidos, abrazos, olor,
emisiones de voz y respuestas. Un/a niño/q pequeño/a "capta" que le queremos a través de estímulos
sensoriales en contacto con su cuerpo, que en este momento, es el canal que tiene para entenderse con el
mundo. El bebé al nacer no tiene conciencia de sí, si no que se vive como un ser fusionado a la figura que le
mantiene vivo, su madre, a base de nutrición física (leche) y nutrición afectiva. El bebé amado crecerá con
la permanente seguridad afectiva de sus figuras de apego. Es esta seguridad la que animará a explorar el
medio por sí mismo para volver cuando quiera, y se mantendrá en los ciclos vitales pudiendo volver como
adulto al día, la semana, al mes…a su origen donde de nuevo se le contendrá y se le recogerá bañado en
afecto.
En resumen, sus beneficios son:
* Relajación.
* Hace que el bebé, niño o niña se sienta amado/a.
* Promueve un mejor sueño.
* Facilita la autoconciencia del propio cuerpo.
* Mejora el sistema inmunológico.
* Estimulación sensorial.
* Mejora la condición de la piel.
* Mejora la circulación sanguínea.
* Ayuda en la digestión.
* Equilibra la respiración.
* Alivia los dolores en general.
* Ayuda al sistema excretor.
* Te enseña a aprender sobre tu bebé, niño o niña (sus
necesidades y deseos).
* Relaja a los padres y madres.
* Ayuda a crear la autoestima de los padres, madres, bebés,
niños y niñas.
* Es una experiencia placentera.
* Estimula la producción de oxytocina (una hormona que
puede ser producida durante el masaje y que es útil para
disminuir el dolor y tiene un efecto calmante en la persona).
Para hacer un curso en Munich o en Starnberg, por favor, compruebe con
la terapeuta las fechas
.
Masaje Infantil May Munich
Maitri - Wellness Massage
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